Adicciones Conductuales
Son trastornos de dependencia vinculados a actividades humanas diversas. Existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas. Quienes padecen una adicción conductual o sin sustancia no pueden dejar de repetir una la conducta (jugar, entrar en las redes sociales, comprar, etc.) una y otra vez.
El aspecto clave de la adicción comportamental no es el tipo de conducta implicada, sino la forma de relación que se establece con ella. Lo esencial del trastorno es que la persona adicta pierde el control sobre la actividad elegida y continúa con ella a pesar de las consecuencias adversas que le produce.
Causas
La variedad de características y circunstancias personales y sociales hace que se pueda llegar a la adicción a través de procesos muy diferentes. Esto supone que no siempre tienen que estar presentes los mismos factores de riesgo, pero se necesitan elementos de tres tipos para que se dé la adicción:
Factores de riesgo individuales: los propios de la persona sin que exista apenas capacidad de influencia desde el entorno (factores biológicos, trastornos mentales)
Factores de riesgo personales: características del ámbito de la personalidad que son influenciables desde el entorno inmediato (actitudes, creencias, habilidades sociales, autoestima, impulsividad, presentismo).
Influencia de los micro-grupos (familia, escuela, grupo de iguales, barrio, trabajo) y del contexto macro-social. Los comportamientos susceptibles de crear adiciones están envueltos en un entramado de valores, estereotipos y mitos que los hacen atractivos para determinados grupos. Además, los valores y las exigencias sociales dificultan la integración de los grupos peor posicionados socialmente.
Efectos
Las adicciones comportamentales tienen el mismo patrón que las adicciones a las sustancias químicas. Una necesidad cada vez mayor de repetir con más frecuencia el comportamiento para lograr la satisfacción buscada. Producen dependencia, síndrome de abstinencia y tolerancia. Estas características permiten discriminar la presencia de una adicción sin drogas de la mera alta frecuencia de un comportamiento determinado.
